Cápsula Financiera Santander

Publicado el 30 de junio de 2026


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Date cuenta lo que cuenta | ¡Fraude! Aprende a reconocerlo antes de compartir datos o mover tu dinero.

Un intento de fraude no siempre se ve sospechoso. Puede llegar como una alerta urgente, una llamada amable, un beneficio pendiente o una supuesta solución para proteger tu dinero. Por eso, más que memorizar señales de alerta, es importante aprender a identificar cómo funciona el fraude y qué decisiones debes tomar antes de entregar información, hacer clic o autorizar una operación.

Hoy muchas decisiones financieras se toman desde el celular: pagar, consultar productos, recibir notificaciones, hablar con el banco, comprar, confirmar datos o autorizar transacciones. Esa facilidad nos ayuda a ahorrar tiempo, pero también exige una habilidad clave: saber evaluar si una comunicación financiera es confiable antes de actuar.

El fraude digital no solo busca que abras un enlace. En muchos casos, busca que entregues información personal, compartas códigos de seguridad, instales una aplicación, autorices una transacción o hagas una transferencia creyendo que estás protegiendo tu dinero.

Por eso, aprender a reconocer un fraude también es aprender a cuidar tus recursos, tus productos financieros, tu información y tu tranquilidad.


¿Qué aprenderás en este artículo?

Al terminar de leer, podrás:

  1. Identificar las principales formas en que puede llegar un intento de fraude.
  2. Reconocer las tácticas que usan los estafadores para presionarte.
  3. Aplicar una pausa de verificación antes de compartir datos, hacer clic o mover dinero.
  4. Saber qué hacer si recibes una comunicación sospechosa o si ya entregaste información.


Primero: entiende cómo funciona un intento de fraude

Un fraude suele tener tres elementos:

1. Un pretexto creíble: puede ser una supuesta alerta de seguridad, un beneficio pendiente, una compra desconocida, un bloqueo de cuenta o una actualización de datos.

2. Una emoción que te hace actuar rápido: los estafadores buscan activar miedo, urgencia, confianza, curiosidad o sensación de oportunidad.

3. Una solicitud riesgosa: te piden hacer clic, entregar claves, compartir códigos, instalar una aplicación, transferir dinero o confirmar información sensible.

La pregunta más importante no es solo: “¿este mensaje se ve real?”

La pregunta correcta es: “¿qué me están pidiendo hacer y qué riesgo financiero tendría si lo hago?”


Modalidades comunes de fraude y qué debes apreder de cada una

Phishing

Ocurre cuando recibes correos o enlaces falsos que parecen venir de una entidad confiable. Normalmente te llevan a una página que imita la imagen de una empresa o banco para que ingreses tus datos.

Ejemplo: “Tu cuenta será bloqueada. Ingresa aquí para actualizar tu información”.

Aprendizaje clave: un logo, unos colores o el nombre de una entidad no son suficientes para confiar. Una página falsa puede parecer real. Antes de ingresar datos, verifica que estés entrando desde los canales oficiales y no desde enlaces enviados por terceros.

También presta atención a errores de escritura, direcciones extrañas o mensajes poco claros. Sin embargo, recuerda algo importante: no todos los fraudes tienen mala ortografía. Algunos pueden estar muy bien redactados.

Smishing

Es similar al phishing, pero llega por mensaje de texto, WhatsApp u otros servicios de mensajería.

Ejemplo: “Tienes un beneficio pendiente que vence hoy. Haz clic para reclamarlo”.

Aprendizaje clave: los mensajes que prometen beneficios inmediatos o anuncian consecuencias urgentes buscan que actúes sin verificar. Antes de abrir un enlace, pregúntate:

¿yo solicité esto?

¿reconozco el canal?

¿puedo confirmarlo directamente desde la app, la página oficial o los canales oficiales de la entidad?

Vishing

Se presenta a través de llamadas. La persona puede hacerse pasar por asesor, funcionario o representante de una entidad para pedirte información o inducirte a realizar una operación.

Ejemplo: “Detectamos una compra sospechosa. Para cancelarla, por favor confírmame el código que acabas de recibir”.

Aprendizaje clave: un código de seguridad no sirve para “cancelar” una operación cuando te lo pide una persona por teléfono. Generalmente sirve para confirmar, autorizar o acceder a algo. Si alguien te pide un código, token, clave o contraseña, detente.

Ingeniería social

Es cuando los delincuentes usan presión, miedo, autoridad, confianza o una supuesta oportunidad para convencerte de actuar rápido.

Ejemplo: “Haz la transferencia ahora para proteger tu dinero” o “no cuelgues, este proceso debe hacerse de inmediato”.

Aprendizaje clave: cuando una comunicación te impide pensar, comparar o validar, aumenta el riesgo. En educación financiera, una buena decisión necesita información, tiempo y verificación. La urgencia extrema es una señal para pausar, no para actuar.


La pausa financiera antes de hacer clic, responder o transferir

Antes de seguir instrucciones recibidas por correo, mensaje, llamada o enlace, aplica esta pausa de verificación:

1. Identifica qué te están pidiendo

Pregúntate:

¿Me piden claves, usuarios, contraseñas, tokens o códigos de seguridad?

¿Me piden ingresar a un enlace para actualizar datos?

¿Me piden compartir pantalla?

¿Me piden confirmar información personal o financiera?

 

Si la respuesta es sí, la comunicación debe tratarse como riesgosa hasta que la verifiques por canales oficiales.

2. Identifica qué emoción están usando

Muchos fraudes funcionan porque presionan una emoción.

Si te dicen que tu cuenta será bloqueada, pueden estar usando el miedo para que actúes rápido y entregues datos sin verificar. Si te ofrecen un beneficio pendiente, buscan despertar expectativa para que abras un enlace o compartas información personal. Si mencionan una compra sospechosa, pueden estar generando preocupación para que confirmes códigos, claves o tokens. Y si te presionan con frases como “hazlo ahora”, “última oportunidad” o “no cuelgues”, están usando la urgencia para impedir que valides.

Una regla sencilla: si una comunicación financiera te acelera, primero desacelera tú.

3. Verifica por un canal que tú controles

No uses el enlace, número o contacto que viene en el mensaje sospechoso. Ingresa directamente desde los canales oficiales de la entidad.

Esto significa:

Abrir la aplicación oficial que ya tienes instalada.

Escribir directamente la dirección oficial en el navegador.

Consultar los canales publicados por la entidad.

Comunicarte desde líneas o medios oficiales, no desde datos enviados por terceros.

 

La verificación debe empezar desde un canal que tú elegiste, no desde el canal que te envió el posible estafador.

La regla más importante: tus códigos y claves no se comparten

Los códigos de seguridad, tokens, claves, usuarios y contraseñas son personales. Si alguien te los pide por llamada, correo, mensaje de texto, WhatsApp o enlace externo, detente.

Santander nunca te pedirá claves, tokens, códigos de seguridad, usuarios ni contraseñas por llamadas, correos, mensajes de texto, WhatsApp o enlaces externos.

Esta regla debe ser tu punto de partida cada vez que recibas una solicitud inesperada relacionada con tus productos financieros.


Señales de alerta y cómo interpretarlas

Las señales de alerta no deben verse solo como una lista de “cosas sospechosas”, sino como pistas para entender qué riesgo puede haber detrás. Si te piden claves, códigos, tokens o contraseñas, podrían estar intentando acceder a tus productos o autorizar una operación en tu nombre. En ese caso, no compartas información y valida por canales oficiales.

También debes tener cuidado con los enlaces para actualizar datos, reclamar beneficios o desbloquear una cuenta, porque pueden llevarte a páginas falsas diseñadas para capturar tu información. Lo más seguro es no abrirlos e ingresar directamente desde la app o la página oficial.

Otra señal importante es la presión. Frases como “última oportunidad”, “bloqueo inmediato” o “debes hacerlo ya” buscan que actúes sin pensar. Y si además te piden instalar una aplicación, compartir pantalla o hacer una transferencia para “proteger” tu dinero, detente: podrías estar entregando acceso a tu información o moviendo recursos a una cuenta fraudulenta.

Recuerda: un mensaje puede verse muy parecido a una comunicación real. No te quedes solo con el logo, los colores o el nombre de la entidad. Evalúa la solicitud, la urgencia y el canal.


¿Qué aprenderás en este artículo? Ejemplo práctico: cómo analizar una llamada sospechosa

Imagina que recibes una llamada en la que te dicen:

“Detectamos una compra sospechosa. Para cancelarla, confírmame el código que acabas de recibir”.

Antes de responder, analiza:

¿Cuál es el pretexto? Una supuesta compra sospechosa.

¿Qué emoción busca generar? Miedo y urgencia.

¿Qué te están pidiendo? Un código de seguridad.

¿Cuál es el riesgo? Ese código podría servir para autorizar una operación, ingresar a un canal digital o confirmar una acción que tú no solicitaste.

¿Qué deberías hacer? No compartir el código, terminar la comunicación y validar directamente por canales oficiales.

Este ejercicio es clave: la educación financiera no consiste solo en saber que existen fraudes, sino en desarrollar el criterio para reconocer cuándo una decisión puede poner en riesgo tu dinero o tu información.


¿Qué hacer si recibes una comunicación sospechosa?

Aplica este protocolo:

1. No hagas clic - Evita abrir enlaces o descargar archivos si no estás seguro del origen.

2. No compartas información - No entregues claves, códigos, datos financieros, documentos o información personal.

3. No sigas instrucciones bajo presión - Desconfía de solicitudes que te pidan actuar de inmediato, no colgar, transferir dinero o mantener la conversación en secreto.

4. Valida por canales oficiales - Ingresa directamente desde los canales oficiales de Santander. No uses enlaces enviados por terceros.

5. Reporta la situación - Si recibes correos, mensajes o llamadas sospechosas, repórtalos al canal de atención de tu entidad financiera, en caso de que se identifiquen como parte del Banco Santander Colomiba, repórtalo en:

mensajesospechosoclientes@santander.com.co


¿Y si ya hiciste clic o compartiste información?

Actúa rápido, pero con calma:

  1. No sigas interactuando con el mensaje, llamada o enlace.
  2. Cambia tus claves desde canales oficiales.
  3. Revisa los movimientos de tus productos.
  4. Comunícate con el banco por canales oficiales.
  5. Reporta la situación.

Mientras más pronto actúes, más posibilidades tienes de reducir el impacto.

En Banco Santander Colombia, cuidar tu dinero empieza antes del clic: es el momento de prevenir el fraude.

 


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